¿Cómo reconocer si existe una buena relación?

La visita no resulta ni corta ni larga, sino que el tiempo pasa a un segundo plano. El médico ha explotado los signos físicos que la enfermedad determina en el cuerpo del paciente. El paciente siente que lo han escuchado sin prejuicios y el médico se ha interesado por las circunstancias y las raíces personales que pudiera tener la situación actual. Después de la visita el paciente se siente mejor, aunque sabe que sufre de una dolencia.
Obstáculos que impiden una buena relación
La mayoría de los pacientes sienten la necesidad de ser rescatados del sufrimiento de forma suave y permanente. No obstante, en la actualidad, la desconfianza es uno de los sentimientos que mas predominan y afectan la relación paciente-médico.
En los países desarrollados el engaño, fraude, la duplicidad en la intención son experiencias que extinguen o al menos forman un velo sobre la confianza total del niño que se deja caer, con la certeza de que lo van a recoger en el aire.
El miedo a las demanda deteriora las relaciones entre médicos y pacientes, de modo que los primeros tienden a practicar una “medicina defensiva” minimizando las posibilidades de ser llevado a juicio.
Para el doctor Andrew Weil otro de los impedimentos que mina esta relación es el hecho de estudiar más la enfermedad que la salud. “La educación médica está enfocada hacia la enfermedad. La formación clínica de los médicos continúa siendo una áspera iniciación que dificulta mucho a los estudiantes mantener estilos de vida sano y desarrollar cualidades mentales y espirituales curativas”.


