El Origen del Sistema Solar
Una actual teorÃa sobre el Sistema Solar, explica que una materia interestelar en un brazo de la VÃa Láctea se condensó y empezó a contraerse. A medida que esta nube se contraÃa gradualmente por influencia de la gravedad, se aplanó y empezó a girar en sentido sinistrógiro (contrario a las manecillas del reloj), con cerca del 90% de su masa concentrado en la parte central de la nube. La rotación y concentración del material prosiguió y se formó un Sol embrionario, rodeado de una nube turbulenta y rotatoria de un material llamado nebulosa solar.
La turbulencia de esta nebulosa solar formó remolinos localizados, en los que se condensaron partÃculas de gas y sólidas. Durante el proceso de condensación, las partÃculas gaseosas, lÃquidas y sólidas empezaron a aglomerarse en masas cada vez mallores llamadas planetésimos o corpusculos espaciales, que con el tiempo se convirtieron en verdaderos cuerpos planetarios.
Mientras los planetas estaban aglomerandose, el material que habÃa sido atraÃdo al centro de la nebulosa se condensó, y se contrajo, calentandose a varios millones de grados por compresión gravitacional. El resultado fué el nacimiento de una estrella, nuestro Sol.
Apróximadamente unos 4,600 millones de años atrás, en unos de los remolinos que giraban alrededor del Sol, acabó por reunirse material suficiente para formar el planeta Tierra. Se cree que la Tierra original tenÃa composición y densidad generalmente uniformes en todas sus partes. Estaba formada principalmente de compuestos de silico, hierro, magnesio, oxÃgeno, aluminio y pequeñas cantidades de todos los demás elementos quÃmicos.
Posteriomente, la Tierra fué sometida a un fuerte calentamiento, surgiendo aquà un planeta diferenciado, con una serie de capas concéntricas de composición diversa. Este hecho condujo a la formación de una corteza ocupada por los continentes, y también fué responsable a la larga, de la emisión de gases del interior, que con el tiempo llevó a la formación de los océanos y a la atmosfera.
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