Por qué debemos sentarnos a la mesa con nuestros hijos
Eran las nueve de la noche, y después de un dÃa intenso y lleno de estrés, solo tenia deseos de preparar algo ligero para cenar, ver un poco de tele en mi habitación, y dormir. El trabajo y el tiempo nonos permitÃan ni a mi esposo ni a mÃ, sentarnos a la mesa con nuestros hijos, y hablar un poco de cómo nos fue durante el dÃa. Asà pasaron los dÃas, las semanas y los meses, y con ellos el distanciamiento de mi familia. Ya no existÃa la comunicación ni manifestaciones de cariño entre nosotros. Era como si el hogar se hubiese convertido en un hotel, donde cada uno anda por su lado, sin detenernos a pensar en el daño que esta situación de desprendimiento e indiferencia nos iba a ocasionar.
Sólo hasta ahora con el paso de los años entiendo, por qué mis padres casi nos obligaban a comer juntos en la mesa, y compartir ese momento al que ellos llamaban MAGICO, y que hoy diera cualquier cosa, por volver a vivir con ellos. Ese momento que por no sacar tiempo, tampoco disfruté con mi esposo e hijos, y que ellos nunca podrán inculcar a sus hijos, porque no lo conocen.
Yes que no basta con intercambiar unos buenos dÃas, un beso, llevar a nuestros hijos al colegio, y al médico cuando están enfermos. Debemos sacar el tiempo para compartir en familia, aunque sea una vez al dÃa, o durante el fin de semana. Y para ello, nada mejor que ese momento mágico, que no necesita de un menú suculento, sólo de tres ingredientes:
*Todos los miembros de la familia.
*1 mesa
*1 comida.
Con estos pocos y simples ingredientes, se prepara una sabrosa comida con grandes beneficios familiares.
*Saber lo que le está sucediendo a cada miembro y compartir experiencias.
*Unir y formar a los miembros de una familia.
*Transmitir valores familiares.
*Inculcar gustos y tradiciones propias, como por ejemplo, una buena receta.
¿ VERDAD QUE NADA SE COMPARA A ESE ” MOMENTO MAGICO” COMO LA HORA DE LA COMIDA CON NUESTROS PADRES? Si usted se identifica con esta historia, haga lo imposible por hacerla realidad.
Nos vemos en otra entrega
Taty Matos


