Desnuda estaba decúbito prono
Desnudo femenino…belleza de mujer. La humanidad es la única virtud verdaderamente sublime del hombre: es la primera, y tal vez la única que las religiones deben inspirar a los hombres, porque encierra en sí todas las demás.”
HELVETIUS, De l’homme, I ,14. Se pregunta uno, muchas veces, qué espera el mundo de nosotros. Y mi corazón al pronto me responde: humanidad, más humanidad con nuestros semejantes. Y es que el mundo en que vivimos se nos está viniendo abajo, económica y moralmente hablando. Nos falta esa necesaria humanidad de respeto y cariño para con los demás. Nos falta espiritualidad en nuestros corazones–y no me importa, o no nos debe importar que cada cual practique “la religión” que le enseñaron sus progenitores, pues todos tenemos el mismo Dios: el Dios de todas las religiones.

Para un gran parte de nosotros–los lectores–, el periodismo de investigación está constituyendo una especie de balanza de control frente a los abusos del poder. Y es que los medios de comunicación se han tenido que encargar últimamente del trabajo ingrato–desagradecido, diría yo–: denunciar con pruebas fehacientes supuestos delitos de corrupción, para que los tribunales de justicia obren en consecuencia. Uno piensa que los periodistas no están en posesión del don de la inefabilidad, pero rectifican cuando se equivocan: la prensa juega limpio.No obstante, los medios de difusión caminan con celeridad por el siglo XXI. El entorno en el que se desenvuelven actualmente en España se encuentra un tanto tenso.
“Saber envejecer constituye la obra maestra de la sabiduría y es una de las partes más difícil del arte de la vida.”
Desnudos robados y famosos infraganti. “Este invierno estoy trabajando duro, tantas y tantas horas pasadas sobre la mesa de mi despacho y sólo para poseer gran cantidad de dinero–bienes perecederos, al fin y al cabo–, que nunca jamás los podré gastar. Estoy olvidando a las personas: sus sentamientos, sus emociones, sus ilusiones. Tengo casi olvidad a mi novia: el mejor día me la va a pegar (por dar) con otro: me lo tengo bien merecido. Vivo una vida atolondrada, hiperactiva, corriendo a la velocidad de la luz…”, esta sea quizá una de las muchas conversaciones que uno escucha a nuestros semejantes, tomando un café en cualquier cafetería de turno.Triste es recordar y da pena reconocer lo que un genio del siglo XX, Walter Benjamín, (1829-1940), ensayista y crítico alemán, dejó escrito: “Versalles no es lo bastante grande, y la eternidad no dura demasiado…”

